Aromático, sabroso y suave matcha con un sabor umami muy marcado y una astringencia delicada. Más fresco y liviano que nuestros otros matcha ceremoniales incluido su primo de Shizuoka, y con una suave textura en boca en la que no se sienten las partículas.
Especial para beber puro pero muy bueno también acompañando bebidas lácteas frías o calientes.
Cultivado a los pies del monte Fuji en la prefectura de Shizuoka, isla de Honshu, Japón, a partir de plantas del cultivar Yamanoibuki .
¿QUÉ SON LOS CULTIVARES?
Los cultivares en el mundo del té son lo que las cepas en el del vino: los cultivares son plantas de Camellia sinensis cultivadas a través del tiempo, diferenciándolas así de otros ejemplares de la misma especie, para dar como resultado una planta adaptada a ciertas características deseadas, por ejemplo, de sabor, aroma, tipo de té que se elaborará con ella, contenido de cafeína o catequinas, resistencia al frío y a las pestes, momento de brotación, etc.
En el caso de los té japoneses, el 80% de la producción total de la isla se basa en el cultivar Yabukita, y la mayor parte de los matcha que circulan son una mezcla de diferentes cultivares como es el caso de algunos de nuestros mejores representantes de Yame.
Muy pocos matcha en Japón son elaborados a partir de un sólo cultivar como en este caso. Yamanoibuki (山の息吹) se traduce literalmente con Aliento de las Montañas y es con el cual está elaborado este matcha excepcional: se trata de un cultivar de brotación temprana (4 o 5 días antes que el Yabukita), crecimiento vigoroso, color verde intenso y de mayor contenido de aminoácidos responsables del sabor umami y menos concentración de catequinas que el Yabukita lo que permite una astringencia disminuida.
En este matcha en particular usó una técnica tradicional de horneado de las hojas (ro, basado en hornos de ladrillos refractarios) para desarrollar el intenso aroma que lo caracteriza y que está reservado para las producciones de mayor calidad.
¿QUE ES UN MATCHA CEREMONIAL?
Los matcha de grado ceremonial son aquellos elaborados a partir de los mejores té verdes y deben cumplir varias condiciones: sombreado artificial de las plantaciones por al menos 20 días antes de la recolección; cosechados a inicios de la primavera considerando sólo las últimas 3 hojas crecidas que son las que concentran la mayor cantidad de principios aromáticos y activos como cafeína, l-teanina o catequinas; pasar por un proceso de pulverización que se mide en micrones en molinos de granito tallados a mano y que sólo producen 40 o 50g de matcha por hora.